
CABAÑAS MASCARDI
UBICACIÓN
Las Cabañas Padre Mascardi están situadas en el Parque Nacional Nahuel Huapi, a 38 km. de la ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro.
Son un proyecto generado por la Red Argentino-Uruguaya de Colegios Ignacianos de la Compañía de Jesús, administrados por el Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe, con el fin de propiciar la vida con la Naturaleza y el aprendizaje de la valorización del patrimonio Ecológico de nuestros Parques Nacionales.

HISTORIA
Desde hace más de 60 años, distintas generaciones de estudiantes de los Colegios Jesuitas, bajo la conducción del Hermano Raúl Ambrusso, SJ, supieron encontrar a Dios en todas las cosas en un ambiente formativo de lazos fraternos, propiciado por el estilo agreste de los campamentos.
Las Cabañas llevan el nombre del Padre Nicolás Mascardi, SJ, sacerdote y misionero jesuita que, en el Siglo XVII fundó la misión del Nahuel Huapi en el actual territorio argentino, y murió martirizado por los aborígenes.
Una historia de misión, naturaleza y comunidad en la Patagonia
A orillas del Lago Mascardi, rodeadas por los bosques del Parque Nacional Nahuel Huapi, se encuentran las Cabañas Padre Mascardi, SJ. Este espacio guarda más de medio siglo de historia viva estrechamente vinculada a la Compañía de Jesús. Su nombre recuerda al P. Nicolás Mascardi, SJ, misionero jesuita del siglo XVII que fundó en esta región la primera misión del Nahuel Huapi y murió martirizado en su labor evangelizadora.
Los primeros misioneros del Nahuel Huapi
En 1670, el P. Nicolás Mascardi, SJ partió desde Chiloé hacia estas tierras para establecer la Misión Nuestra Señora de los Poyas, con el deseo de acompañar a los pueblos originarios y devolver la libertad a los que habían sido esclavizados. En su pequeña capilla entronizó una imagen de la Virgen enviada por el Virrey del Perú en 1672.
Dos años más tarde, en 1674, fue asesinado durante una expedición y la misión quedó abandonada. Décadas después, otros jesuitas —entre ellos los padres Felipe de la Laguna, Juan José Guillelmo —quien da nombre al lago homónimo— y Francisco de Elguea— intentaron refundarla. Finalmente, en 1717, los ataques a la misión obligaron a abandonar definitivamente el lugar.
Aquella entrega, sin embargo, dejó una huella profunda en la historia espiritual de la Patagonia. Tres siglos más tarde, el mismo espíritu misionero inspiraría a jesuitas y laicos a levantar un nuevo espacio de encuentro y formación junto al lago que hoy lleva su nombre.
La gestación del campamento (1948–1967)
La historia contemporánea del predio comenzó el 19 de abril de 1948. Bajo la dirección de los padres Fernando Pérez Acosta, SJ y Miguel Bullrich, SJ, la Federación de Congregaciones Marianas Argentinas de Varones solicitó a la Administración de Parques Nacionales (APN) la concesión de cinco hectáreas sobre el Lago Mascardi para fundar un campamento juvenil.
Como la Federación aún no tenía personería jurídica, la solicitud se realizó a través de la Asociación Civil La Educación Integral (Colegio del Salvador). En 1949, la APN otorgó el permiso sobre una hectárea, el cual fue transferido en 1950 a la Asociación Civil Myriam, representante legal de la Federación con sede en la residencia jesuita Regina Martyrum de Buenos Aires.
A partir de 1952, la Congregación Mariana de Exalumnos del Colegio del Salvador asumió la gestión operativa del predio, impulsando las primeras obras: el pabellón principal y la vivienda del cuidador (1953-1957). Un dato curioso es que el permiso original exigía la construcción de una capilla; aunque se solicitaron varias prórrogas, en 1961 la APN dejó sin efecto dicha obligación, por lo que nunca llegó a edificarse.
Consolidación y custodia
En 1960, el Hno. Raúl Ambrusso, SJ, que residía en la comunidad jesuita de Santa Fe, fue designado administrador del campamento. Su liderazgo marcaría el comienzo de una nueva etapa.
Entre 1957 y 1964, la Asociación Myriam acumuló deudas de cánones que pusieron en riesgo la concesión. Ante esta situación, se gestó el traspaso del predio al Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe. La transferencia definitiva fue aprobada por la APN el 31 de mayo de 1967.
El Hno. Ambrusso lideró la administración general con dedicación incansable hasta 1995. A partir de 1996, la gestión operativa fue asumida plenamente por el Colegio de la Inmaculada, consolidando la etapa institucional que continúa hasta hoy.
Un espacio formativo y fraterno
Bajo la conducción del Hno. Raúl Ambrusso, SJ, distintas generaciones de estudiantes de los colegios jesuitas vivieron allí experiencias de campamento, fraternidad y servicio. En ese entorno agreste, muchos jóvenes aprendieron a “encontrar a Dios en todas las cosas”, viviendo la espiritualidad ignaciana en contacto directo con la creación.
Con el paso del tiempo, las Cabañas fueron escenario de convivencias, encuentros y campamentos de trabajo que marcaron la identidad de alumnos y educadores por igual. Allí, el trabajo compartido —desde el mantenimiento del bosque hasta la mejora de las instalaciones— se transformó en una escuela de servicio. La huella de Ambrusso —y de quienes continuaron su tarea— se mantiene viva en cada grupo que llega al lago con espíritu de amistad, oración y sencillez.
Continuidad y renovación
En las últimas décadas, el Colegio de la Inmaculada Concepción ha sostenido y renovado el predio con obras de restauración y mejoras estructurales, asegurando que las nuevas generaciones puedan seguir disfrutando de este «santuario» natural.
Hoy, las Cabañas Padre Mascardi, SJ siguen cumpliendo su propósito original: ser un espacio de encuentro y crecimiento donde el legado de los antiguos misioneros y el compromiso educativo de la Compañía de Jesús se funden en el silencio del bosque patagónico.
SERVICIOS
Además en la Villa Mascardi se cuenta con los servicios de Guardaparque, Policía, Gendarmería, Estación de servicio, Capilla, Prooveduría y Hoteles.
CÓMO LLEGAR
Inmediatamente de pasar la Villa Mascardi, por la ruta que va a El Bolsón, tomar hacia la derecha el camino de ripio que se dirige al Cerro Tronador. A 4 km encontrarás, a la derecha, el cartel de la entrada a las Cabañas Padre Mascardi SJ.
Continuando el camino al Tronador el circuito turístico ofrece el encanto de los Rápidos del Río Manso, el Mirador a la Isla Corazón, Pampa Linda (alquiler de caballos, trekking de montaña, Rafting, Pesca y Kayak), la Cascada Los Alerces, el Ventisquero Negro, La Garganta del Diablo, la Vista de los Glaciares, etc.




















































































